Tendencia de Navidad White Berry

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un bosque nevado y una chimenea, colores neutros como el blanco perla y tonos suaves pastel y la fuerza del azul noche o el lila. Elementos de cristal y texturas de lana gruesa y pelo largo. Frío y cálido…

 

Un estilo rústico y chic a la vez, donde los contrastes y opuestos funcionan a la perfección.

 

 

Normalmente las flores se asocian a la primavera, pero estaciones como el otoño y el invierno, traen consigo variedades que necesitan el frío para florecer. La Princettia, los brezos y las azaleas tienen una elegante y delicada floración, elige los tonos suaves como el rosa o el blanco roto para combinar con esta tendencia y darle el punto de calidez al frío.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Existen muchos elementos representativos de la Navidad, la nieve y las luces son dos de ellos. En esta colección inspirada en el invierno, los abetos blancos, que consiguen transmitir esa apariencia invernal, son una pieza clave en la decoración.

 

Hay muchas formas de conseguir el efecto escarchado de la nieve. Puedes optar por comprar un abeto artificial ya nevado, decorar a tu gusto tu antiguo árbol artificial utilizando un spray especial de nieve o en tonos plata para un toque más sofisticado.

 

A la hora de elegir las luces, existen 3 tonalidades dependiendo del ambiente que quieras crear: blanco cálido, blanco clásico o blanco frío. Si lo que quieres conseguir es una estampa invernal, ¡te recomendamos esta última!

 

 

 

  1. Te proponemos un original adorno para colgar pequeñas flores esta Navidad. Necesitas: una bombilla transparente que permita ver el contenido, cuerda fina natural, pegamento y flores. La flor de la imagen es paniculata, pero puedes utilizar las que más te gusten.

  2. Retira los filamentos de la bombilla, haciendo con cuidado un agujero en el casquillo y dejándola completamente vacía.

  3. Utiliza la cuerda fina para forrar la parte superior metálica de la bombilla y darle un aspecto más natural. Para ello echa pegamento en la superficie y enrolla la cuerda alrededor. Una vez seco, ata un trozo de cuerda en la parte inferior del casquillo con el largo que necesites para colgarla.

  4. Introduce el contenido, puedes rellenarla con agua, piedrecitas, arena… Y por último las flores.