Orquideas de interior

Las Orquídeas u Orchidaceae son reconocidas por sus flores de simetría bilateral. Se encuentran en casi todo el mundo, y no pasan en absoluto desapercibidas. Una muy buena elección que dará luz y brillará por sí sola en cualquier rincón de tu hogar.

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Tipos de orquídeas

Existen dos grupos bien diferenciados en función de sus necesidades básicas de cultivo:

Orquídeas de climas tropicales y cálidos

Entre ellas se encuentran los siguientes géneros, entre otros: Cattleya, Phalaenopsis, Miltonia, Vanda, Dendrobium, Phalaenopsis y algunas Cymbidium.

Como necesitan abundante humedad ambiental, podemos generarla de dos maneras: realizando pulverizaciones diarias con agua no calcárea, ya que ensucia las hojas y obstruye los estomas de la planta, o colocando la orquídea sobre una base de bolas de arcilla llena de agua, procurando que la base de la maceta no entre en contacto con el agua, para evitar pudriciones de las raíces.

Requieren, por otro lado, temperaturas constantes durante todo el año, entre los 21 y los 30 grados, si es posible. Un descenso térmico por la noche de unos 3 o 5 grados es conveniente para estimular la nueva floración.

En cuanto al riego, ha de realizarse por las mañanas para evitar acumulaciones de agua que, junto al descenso térmico nocturno, pueden favorecer la aparición de hongos y posibles enfermedades.

Orquídeas de climas templados y fríos

A este grupo pertenecen las orquídeas que se ubican en zonas montañosas y con períodos estacionales marcados. Algunas de ellas son de hoja caduca, que se cae en el período de reposo invernal. Hablamos, entre otras, de la Brassia, la Dendrobium nobile, la Cambria, la Zygopetalum, la Oncidium y la mayoría de Cymbidium.

Al igual que las orquídeas de clima tropical, requieren un alto grado de humedad ambiental, pero solo en los meses de crecimiento vegetativo, que en el hemisferio norte coincide con la primavera y el verano (de marzo a septiembre). En esos meses conviene abonar con frecuencia y regar abundantemente. En otoño e invierno, en cambio, estas orquídeas frenan su crecimiento y es recomendable reducir el riego y anular la aportación de abono.

En lo que se refiere a la temperatura, es aconsejable mantener estas orquídeas entre los 20 y 25 grados durante el crecimiento; mientras que, en otoño e invierno, para fomentar la aparición de nuevas flores, conviene crear diferencias térmicas acusadas, de 5 a 10 grados, entre el día y la noche. Para conseguirlo, se puede ubicar la orquídea en el exterior, sin sol directo, o en una estancia fresca y sin calefacción de la casa.

Algunas curiosidades sobre las orquídeas

No te pierdas la gran variedad de orquídeas que tenemos en Fronda para ti y aprende más sobre sus cuidados específicos. Elige la que más te guste y decora tu hogar u oficina con esta maravillosa planta.