Coníferas, un bosque en tu jardín

La gran mayoría de las coníferas poseen un follaje persistente, y permanecen verdes en todas las estaciones del año porque sus hojas viven varios años y son, sin duda, un gran tesoro de belleza natural en terrazas y balcones.

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Tipos de coníferas

Según su forma, las coníferas pueden ser:

  • Columnares (cipreses)
  • Cónicas (abetos y cedros)
  • De copa (pinos)
  • Ovoides (cedro japonés)
  • Compactas (tejo)
  • Rastreras (enebros)
  • Variedades enanas

En cuanto a sus colores o tonalidades de follaje, las coníferas pueden recoger muchos matices de: verde, amarillo y dorado, azul, gris y rojizo.

Los usos que podemos dar a las coníferas en el jardín son:

  • Aislados: los grandes ejemplares están indicados para lucir de forma individual en áreas predominantes del jardín, para crear un punto de atención.
  • En grupos: las coníferas enanas o de lento crecimiento suelen plantarse asociadas, de modo que sus diferentes portes, texturas y colores, dan como resultado preciosas combinaciones.
  • Rocallas: las pequeñas coníferas de crecimiento lento se utilizan mucho en rocallas, combinadas con plantas, tanto de temporada como vivaz. Son muchas las variedades rastreras que completan con su colorido y forma la rocalla. Elementos naturales como piedra y cantos rodados completan la composición paisajística.
  • Macetas: al crecer de manera tan lenta, son ideales para plantar en macetas y jardineras, en las que vivirán con comodidad durante largos años.
  • Setos: las coníferas, al ser de hoja perenne, se utilizan mucho para formar cortavientos, pantallas vegetales y setos, ya que, además, admiten perfectamente la poda y se adaptan a todo tipo de terrenos.

Cuidados generales de las coníferas

  • Plantación: puedes optar por plantarlas en tu jardín o, incluso, en una maceta amplia o jardinera. Elige varios ejemplares diferentes para crear una composición decorativa teniendo en cuenta siempre que requieran cuidados similares para que sea más sencillo cuidarlas.
  • Riego: cuando acabas de plantar tu conífera, ésta requerirá un riego frecuente. El mes que más debes esmerarte en el riego es marzo. Y cuando llegue el verano debes asegurarte de pulverizar su follaje ya que no precisará el riego de manera tan abundante.
  • Abono: te recomendamos que las abones y fertilices en cantidades suficientes para garantizar que crezcan y se mantengan vigorosas.
  • Poda: para conseguir las más bellas formas y controlar su tamaño deberás podar con regularidad este tipo de plantas. Echa un vistazo a las diferentes herramientas que te ofrecemos para este fin.