Coníferas, un bosque en tu jardín

La gran mayoría de las coníferas poseen un follaje persistente, y permanecen verdes en todas las estaciones del año porque sus hojas viven varios años y son, sin duda, un gran tesoro de belleza natural en terrazas y balcones.

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Coníferas, un bosque en tu jardín

Las coníferas, que representan un grupo de plantas conocidas en el mundo como pinos, abetos y cedros, son el grupo más importante de gimnospermas, al menos, desde un punto de vista ecológico y económico, y aunque en un momento estas fueron dominantes en las comunidades de plantas en todo el mundo, actualmente se encuentran desplazadas en muchos lugares por las angiospermas. Eso sí, todavía hoy son dominantes en muchos bosques.

Las coníferas son, de hecho, en su gran mayoría árboles o arbustos de hoja perenne con hojas o agujas y conos con semillas. Son bastante resistentes, aguantan el frío perfectamente y requieren muy poco mantenimiento. Estas, además, proporcionan color y rextura durante todo el año y vienen en diferentes formas y tamaños.

Tipos de coníferas

Según su forma, las coníferas pueden ser:

  • Columnares (cipreses)
  • Cónicas (abetos y cedros)
  • De copa (pinos)
  • Ovoides (cedro japonés)
  • Compactas (tejo)
  • Rastreras (enebros)
  • Variedades enanas

En cuanto a sus colores o tonalidades de follaje las coníferas pueden recoger muchos matices de verdes, amarillos y dorados, azules, grises o rojizos, y los diferentes usos que podemos darle a estas en el jardín son los siguientes:

  • Aislados: los grandes ejemplares están indicados para lucir de forma individual en áreas predominantes del jardín, para crear un punto de atención.
  • En grupos: las coníferas enanas o de lento crecimiento suelen plantarse asociadas, de modo que sus diferentes portes, texturas y colores, dan como resultado preciosas combinaciones.
  • Rocallas: las pequeñas coníferas de crecimiento lento se utilizan mucho en rocallas, combinadas con plantas, tanto de temporada como vivaz. Son muchas las variedades rastreras que completan con su colorido y forma la rocalla. Elementos naturales como piedra y cantos rodados completan la composición paisajística.
  • Macetas: al crecer de manera tan lenta, son ideales para plantar en macetas y jardineras, en las que vivirán con comodidad durante largos años.
  • Setos: las coníferas, al ser de hoja perenne, se utilizan mucho para formar cortavientos, pantallas vegetales y setos, ya que, además, admiten perfectamente la poda y se adaptan a todo tipo de terrenos.

Cuidados generales de las coníferas

  • Plantación: puedes optar por plantarlas en tu jardín o, incluso, en una maceta amplia o jardinera. Elige varios ejemplares diferentes para crear una composición decorativa teniendo en cuenta siempre que requieran cuidados similares para que sea más sencillo cuidarlas.
  • Riego: cuando acabas de plantar tu conífera, ésta requerirá un riego frecuente. El mes que más debes esmerarte en el riego es marzo. Y cuando llegue el verano debes asegurarte de pulverizar su follaje ya que no precisará el riego de manera tan abundante.
  • Abono: te recomendamos que las abones y fertilices en cantidades suficientes para garantizar que crezcan y se mantengan vigorosas.
  • Poda: para conseguir las más bellas formas y controlar su tamaño deberás podar con regularidad este tipo de plantas. Echa un vistazo a las diferentes herramientas que te ofrecemos para este fin.

Coníferas y pinos diferencias

Las coníferas, cuyo nombre científico es Pinidae, son el grupo más importante de gimnospermas (plantas vasculares productoras de semillas) pues de hecho los miembros de este grupo tan famoso son llamados así porque la mayoría lleva semillas en unas estructuras especializadas, que se conocen como conos. Estos protegen a los óvulos, y después a las semillas, facilitando así la polinización y la dispersión. Algunos de los ejemplos más famosos dentro de este grupo (coníferas) son los pinos, los abetos, las píceas, los cipreses, los cedros, sequoya, enebros, sabinas, alerces, tejos y araucarias. En cuanto a su morfología, lo cierto es que las coníferas poseen hojas simples, y estas son lineales, aciculares (forma de aguja) o bien forma de punzón.

Y los comúnmente llamados pinos, por su parte, y cuyo nombre científico es Pinus son un género de plantas vasculares que, como bien veíamos más arriba, pertenecen al grupo de las coníferas y dentro de este, más concretamente, a la familia de las Pinaceae. En cuanto a morfología, hay que tener en cuenta también que la copa de los pinos puede ser piramidal o redondeada, y en los árboles adultos, más bien ancha.