¿Cómo proteger las plantas de exterior en invierno?

Los velos de protección invernal son un tipo de tela fabricada a partir de fibras sintéticas, normalmente polipropileno, muy utilizado en agricultura, con el objetivo de proteger todo tipo de plantas de las escarchas y heladas invernales, así como de otros elementos meteorológicos que pueden resultar perjudiciales.

Estos velos reducen, por tanto, el riesgo que corren las plantas de padecer los efectos adversos de agentes como el viento, las fuertes lluvias, la nieve o el granizo, aparte de impedir la acción directa de insectos y pájaros sobre las plantas, evitando así su deterioro.

Son artículos muy utilizados para proteger el huerto, los frutales o las plantas de temporada.

 

VENTAJAS DEL USO DE PROTECTORES INVERNALES

Velos protectores invernales

Entre los beneficios que van a reportar estas telas especiales a tus plantas cuando bajan las temperaturas, podemos destacar los siguientes:

 

  • Están hechas de materiales muy ligeros, generalmente sintéticos como el polipropileno, aunque también pueden ser de yute, siendo más resistentes al deterioro del sol que los plásticos tradicionales.

  • Permiten entrar la luz, el aire y el agua sin dejar de abrigar las plantas, por lo que se pueden dejar puestas todo el invierno.

  • Se ajustan fácilmente a todo tipo de plantas, tanto frágiles como robustas, pues existen diversidad de tamaños y formas. Son, por tanto, cómodas de colocar y no estropean las yemas ni los brotes jóvenes.

  • Aceleran la germinación y el crecimiento de las plantas, al aumentar la temperatura del suelo y evitar su deshidratación.

  • Son productos reutilizables, se pueden limpiar, secar y guardar. Algunos de ellos, además, son biodegradables.

 

 

INSTALACIÓN Y MANTENIMIENTO

  • Es recomendable alisar previamente la superficie que se va a cubrir.

  • Instala estos velos preferiblemente en días en que las condiciones atmosféricas sean favorables, es decir, sin lluvia y ni viento.

  • Oriéntalos en la dirección del viento.

  • Distribúyelos homogéneamente, evitando generar zonas muy holgadas o excesivamente tensas.

  • Sujeta el perímetro del velo mediante elementos de anclaje como clavos y/o piquetas.

  • Mantén su disposición alta la llegada del buen tiempo.

  • Para su retirada y recogida, elige un día sin viento y con una temperatura moderadamente cálida.

  • Tras retirar los velos, es conveniente realizar un riego preventivo para evitar la deshidratación de la planta por sobreexposición directa al sol.

Velos de protección invernal